Los toneles han servido a lo largo de la historia para el almacenaje y transporte de líquidos, como agua, vinos y licores.
También trigo, maiz, aceitunas y otros productos han sido algunos de sus huéspedes.
Este útil recipiente actualmente sigue siendo igual de apreciado en las bodegas.
La calidad de un buen vino depende, en gran parte, de la madera con la que se ha fabricado el tonel, siendo la más habitual la de roble americano o francés.
Tras un proceso de elaboración estrictamente artesanal y muy laborioso, salen de nuestro taller,situado en el municipio castellonense de Sant Jordi, los toneles listos para almacenar el mejor vino.
Son toneles de la mejor calidad realizados con mucho esmero, esfuerzo y dedicación.